La inteligencia artificial ya no es algo lejano ni experimental. Cada vez más empresas en Europa la usan en su trabajo diario, y los datos lo confirman: en 2024, más del 10 % de las compañías europeas ya había incorporado IA en sus procesos. Es por ello que esta expansión de la IA, junto con su impacto en sectores tradicionales y emergentes, ha llevado a la Unión Europea a poner la alfabetización en IA en el centro de su estrategia.

Al final de este post tendrás todas las claves sobre qué es la alfabetización en IA y por qué va a empezar a aparecer en empresas y formación de inmediato.

Qué es la alfabetización en IA (en claro)

La alfabetización en inteligencia artificial hace referencia a la capacidad de comprender cómo funcionan los sistemas de IA y cómo se deben usar de forma responsable. En este sentido, la Unión Europea entiende esta alfabetización como un conocimiento práctico que permite interactuar con la tecnología con criterio, independientemente de si eres un especialista técnico. 

Al final, el objetivo es que las personas sepan reconocer cuándo están ante un sistema de IA, entiendan sus límites y puedan evaluar su impacto en contextos reales. Esta visión conecta directamente con el AI Act, una normativa que regula la tecnología y la forma en la que se utiliza en entornos profesionales y educativos.

No es “aprender a usar ChatGPT”: es usar IA con criterio y seguridad

La alfabetización en IA no se centra en dominar una herramienta concreta, de hecho, el Artificial Intelligence Index Report 2025 de Stanford muestra que solo en 2024 se lanzaron más de 40 modelos de IA relevantes. La Comisión Europea pone el foco en el uso consciente de la tecnología, especialmente en entornos laborales y formativos con la intención de detectar riesgos y evitar usos inapropiados. 

Por qué la UE lo pone sobre la mesa ahora

La Unión Europea impulsa la alfabetización en IA como consecuencia de la legislación AI Act, cuyas obligaciones se empezarán a hacer reales a partir de 2025. La UE parte de una premisa clara: una tecnología regulada sólo puede aplicarse correctamente si las personas que trabajan con ella tienen el conocimiento adecuado. Por eso la alfabetización en IA se convierte en un requisito transversal que afectará tanto a empresas como a entornos formativos. 

Qué es el AI Act y a quién afecta

El AI Act es el primer marco legal europeo que regula el uso de la inteligencia artificial y, además, la primera normativa integral y vinculante sobre inteligencia artificial a nivel mundial. La Comisión Europea presentó su propuesta en abril de 2021, con el objetivo de anticiparse al impacto de la IA y establecer reglas comunes antes de que su uso se generalizara sin control.

Enfoque por niveles de riesgo y obligaciones

El AI Act clasifica los sistemas de inteligencia artificial en niveles de riesgo y a cada uno le asigna obligaciones distintas según su impacto potencial:

  • Riesgo inaceptable, su uso queda prohibido por vulnerar derechos fundamentales.
  • Alto riesgo, su uso está permitido bajo controles estrictos y supervisión humana.
  • Riesgo limitado, su uso exige transparencia en la interacción con personas.
  • Riesgo mínimo, puede utilizarse sin nuevas obligaciones legales y corresponde a la mayoría de aplicaciones habituales.

Empresas usuarias, proveedores y centros formativos

El AI Act no solo regula la tecnología, también atribuye responsabilidades a quienes desarrollan y enseñan a trabajar con inteligencia artificial.

  • Empresas usuarias: deberán comprender y aplicar la IA conforme al riesgo y formar a sus equipos.
  • Proveedores: asumirán obligaciones técnicas y de control según el tipo de sistema.
  • Centros formativos: tendrán que integrar alfabetización en IA y criterios de uso responsable.

Qué implica sobre alfabetización en IA

El AI Act introduce la alfabetización en IA como una obligación práctica, no como un concepto teórico con la intención de adaptarse al contexto de uso de manera realista. 

Formación “suficiente” según roles y usos

La Unión Europea no exige la misma formación para todos. El nivel de alfabetización debe ajustarse al rol que desempeña cada persona y al tipo de sistema de IA que utiliza. Por ejemplo, quien diseña e implementa sistemas complejos necesita un conocimiento más profundo, mientras que quien los usa en su trabajo diario le valdría con entender sus límites, riesgos y efectos.

Evidencias: políticas, guías y registro de formación

El marco europeo impulsa medidas concretas para formar esa alfabetización:

  • Políticas internas de uso de IA: documentos que definan cómo se puede utilizar la IA dentro de la organización y en qué contextos no es adecuada.
  • Guías y materiales formativos
  • Acciones de formación registradas con cursos o formaciones con asistencia obligatoria. 
  • Procedimientos de supervisión para ver que se corrige el material generado por la IA cuando es incorrecto.
  • Asignación clara de responsabilidades

Por qué lo verás en empresas y en formación

Las organizaciones necesitan demostrar que entienden qué tecnología utilizan y cómo afecta a personas, procesos y decisiones.

Uso masivo de herramientas IA + gestión de riesgos

El uso de herramientas de IA se ha normalizado en el día a día de las empresas y está presente en la mayoría de tareas. Esa presencia constante hace necesario entender bien hasta dónde llega la herramienta y revisar sus resultados antes de confiar en ellos. Por eso la alfabetización en IA empieza a ser clave: 

Requisitos en compras, compliance, RR. HH. y educación

El AI Act cambia la forma en la que las organizaciones trabajan con IA y obliga a mirarla más allá de la tecnología.

  • Compras: no basta con contratar una herramienta, ahora hay que saber de dónde viene, cómo funciona y si cumple la normativa.
  • Compliance: la empresa debe poder demostrar que usa la IA con cabeza y que existen reglas claras para hacerlo.
  • Recursos humanos: los equipos necesitan formación práctica para entender qué pueden pedirle a la IA y qué no.
  • Educación y formación: se vuelve clave preparar a las personas para trabajar con IA sin perder criterio ni responsabilidad.

Qué hacer desde ya (plan mínimo)

A continuación, te dejamos un plan que recoge el mínimo necesario para alinearse con el marco europeo sobre alfabetización en IA:

Inventario de usos + política básica de IA

  • Normas claras de uso: definir qué usos son aceptables y en qué casos la IA no debe emplearse. Por ejemplo, un buen uso sería emplear IA para redactar borradores internos o resumir documentos largo con supervisión humana.

Plan de formación por perfiles + checklist de verificación

La formación en IA debe adaptarse a cómo trabaja cada persona y al tipo de herramientas que utiliza. No todos necesitan el mismo nivel de conocimiento, pero sí un marco común que asegure un uso responsable y alineado con la normativa.

  • Identificar el perfil y su relación con la IA para ajustar el nivel de formación necesario.
  • Explicar el funcionamiento básico del sistema que se utiliza en el día a día.
  • Aclarar límites y riesgos reales asociados a ese uso concreto.
  • Definir cuándo es obligatoria la revisión humana antes de aplicar un resultado.

Verificar la comprensión mediante una comprobación sencilla y documentada.